Cómo influye el color para alquilar tu casa

Cómo influye el color para alquilar tu casa

El color tiene un fuerte componente psicológico, y es una cuestión que debes tener muy presente si lo que quieres es alquilar tu casa en poco tiempo. Todos tenemos colores que nos encantan o que nos horrorizan, pero en una vivienda de alquiler no puedes mostrar tus preferencias.

Pero tampoco se trata de que te pongas en la piel de cada uno de los posibles inquilinos. La cuestión es pintar y decorar la casa de manera que atraiga a la mayor cantidad de personas. No olvides que cuantos más interesados, mayores posibilidades de alquilarla y de hacerlo a un buen precio.

Lo mejor de todo es que pintar es uno de esos trabajos que tienes que hacer sí o sí antes de alquilar una vivienda, de modo que es el momento perfecto para que la vistas de un color adecuado. ¿Qué debes tener en cuenta? Presta atención.

1. Olvídate de los colores fuertes

Tal vez estés pensando en convertir esa vivienda que quieres alquilar en una de revista. ¡Cuidado! Puede que el resultado sea espectacular, pero debes pensar que ese azul intenso tan de moda que a ti te encanta y con el que habías pensado pintar alguna de las paredes puede no ser del gusto de todos.

Piensa en una vivienda pintada en un color que no te guste demasiado. ¿Qué ocurre? Que inmediatamente sientes rechazo. Pues eso mismo les puede ocurrir a personas, en principio, interesadas.

2. El blanco es perfecto

Sí, es cierto, es un color ‘soso’. Pero tiene ventajas innegables. Por un lado, el blanco es el color de la limpieza, de la pulcritud, y es importante trasmitir esa sensación a los posibles inquilinos. Por otro, refleja la luz y amplía los espacios, lo que es perfecto si la casa no es muy grande.

Además, el blanco invita a imaginarse mobiliario, textiles y complementos para dar vida a las habitaciones. Y ese es un buen modo de convencer a personas interesadas, que verán cómo podrán dar su toque personal a la casa sin problemas.

Por cierto, no tiene que ser un blanco, puro. Blanco perla o hielo también son buenas elecciones.

3. Otra opción: colores neutros y tonos claros

Los colores tienen un fuerte componente psicológico. Es cierto que los azules relajan y los amarillos dan energía, pero incluso en tonos muy diluidos no son del gusto de todo el mundo, por eso es mejor evitarlos.

Si no quieres pintar de blanco, utilizar colores neutros es la mejor opción. Y al hablar de colores neutros, la paleta es inmensa, desde grises a beiges, cremas, marrones, sedas… Siempre encontrarás un color que combine bien con el mobiliario, si es que la casa lo tiene.

Eso sí, elige tonos siempre suaves, ayudan a crear ambientes más acogedores y frescos. Por ejemplo, los marrones son siempre elegantes, mientras que el gris claro aporta tranquilidad.

4. Unifica ambientes

Tan importante como la elección del color de las paredes es que haya unidad en la casa. Lo mejor es pintar toda la vivienda en el mismo color, sirve para dar continuidad y a la vista resultará mucho más atractiva.

Lo primero que se ve al entrar en una vivienda son las paredes, y esa primera impresión es clave para que una persona se sienta atraída o no por ella. Con el color no solo puedes hacerla más atractiva, sino conseguir que quien la visita se imagine perfectamente decorándola a su gusto y convirtiéndola en el hogar que busca. Esa es la clave para un alquiler rápido, no lo olvides.

Fuente: habitissimo

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